Martina una niña muy linda de profundos ojos azules, de cabello largo ondulado castaño, a su edad de 9 añitos había decidido ir en busca de su papá del cual tenia pocos recuerdos hasta la edad de 6 añitos. Cada que le preguntaba a su mamá “mami porque mi papi nos abandono” ella siempre le decía que no tenia tiempo para hablar eso, ella muy curiosa y queriendo conservar los recuerdos de su papá le preguntaba a su abuela también, “Abu como era mi papá y la viejita le decía “tu padre era un sinvergüenza, pero buena gente mujeriego pero responsable, gracias a dios solo has sacado sus ojos”. Martina había escrito todo lo que recordaba de el, la canción que le cantaba al dormir, como le enseño a andar bicicleta, jugar a la pelota, hacer cascaritas, todas las idas a la juguetería, cuando la llevo al primer día al jardín, todo hasta sus 6 añitos, ella temía mucho que un día todos aquellos recuerdos desvanezcan de su mente y mas el olvidar la sensación del abrazo de su padre, de aquel ultimo te amo que le dijo al partir. Por eso todos los días Martina cerraba sus ojos abrazando el portarretrato de su papá y le contaba todo lo que hacia en el día y se quedaba dormida esperando que un día volviera su papá y la despertara con un fuerte abrazo.
Un día Martina se canso de esperar y esperar, atreviéndose así a armar una maleta e ir a buscarlo. Era una mañana muy soleada Martina salió de su casa con mucho silencio acompañada de su mascota lula una perrita muy traviesa, Martina le dio a oler a lula una de las camisas que guardaba de su papá, y muy despacio se fueron caminando hasta un bosque, Martina iba cantando y se encontraba ya un poco agotada, se detienen al escuchar un ruido entre los arbustos y que hace que lula salga corriendo, Martina empieza a gritar a llamar a lula para que regrese y corre no se da cuenta que el césped estaba un mojo mojado y Martina se resbala yendo directo a un rio, ella pequeña y cansada cae llevándola el rio al otro lado del bosque, logra agarrarse de un palo, muy asustada lloraba, no podía respirar bien hasta que lula la alcanza a sentir y con su trompa la agarra de la camisa y trepándola a la superficie. Martina no podía mas estaba agotada, golpeada, asustada y muy triste no dejaba de llorar, lula su perrita le lamia las mejillas tratando de consolarla como para que se calmara y dejase de llorar. Y de tanto llorar Martina se queda dormida. Pasan unas horas y al despertar se encuentra en otra parte del bosque mucho mas despejado que le permitía observar el hermoso arcoíris que se había formado en el cielo, de repente escucha ladrar a lula y una voz gruesa varonil que le decía Martina hija, hija mía, ella voltea su rostro iluminándose con una gran sonrisa y grita papá papito papi, y el encuentro que tanto había esperado por el que tanto había soñado se había hecho realidad se encontraba frente a su padre en el abrazo mas cálido que había sentido, los 2 lloraban de alegría de tanta emoción, hija que grande q estas como has crecido, Martina no logra hablar de tanta emoción su corazón palpitaba como si vaya a explotar. Y hablaron por largas horas, días, semanas, meses. Hasta que un día Martina se atrevió a preguntarle “papi porque me abandonaste, por que te fuiste sin decirme nada, por que no volviste”, su papá le dice, “ya era hora que me preguntaras eso, yo te abandone yo siempre he vuelto siempre estoy a u lado cuidándote observándote, cantándote antes de que te vayas a dormir, diciéndote lo mucho que te amo. Que no me sientes al cerrar tus ojos yo estoy ahí abrazándote. Yo tuve que partir para dejarte vivir, Para que tú crecieras y tengas una familia y te transformes en una gran mujer. Ya has pasado mucho tiempo aquí Martina ya es hora que regreses ya es hora que vuelvas a ver tu mami o que a ella no la extrañas, ella esta ahí a tu lado orando esperando que despiertes hija mía, yo te amo y se que un día después de muchos años compartiéremos este hermoso bosque juntos eternamente pero ahora tu tienes que despertar y tienes que hacer feliz a mamá”. Y poco fue desvaneciendo ante los ojos de Martina todo el bosque y soltándose de la mano de su papá se despidió con un te amo.
Martina a sus 6 añitos había sufrido un accidente automovilístico en el cual su papá protegiéndola con su cuerpo le había salvado la vida, pero ella se encontraba en coma ya hace 3 años, hasta que esa tarde que se despidió de su padre. Martina volvió en si despertando lentamente en la habitación del hospital. A su lado estaba su mamá dormida agarrada de su mano. En ese momento Martina empieza a mover despacio sus dedos, haciendo este movimiento su madre logra despertar encontrándose con la gran sorpresa que Martina había despertado, su mamá llorando de la felicidad, la abraza y logra ver los hermosos ojos azules de Martina diciéndole no me vuelvas a dejar.

